Plagas + Humedad
Muchas viviendas “eliminan” una plaga… y a los pocos meses vuelve. En muchos casos no es mala suerte: si hay humedad estructural (capilaridad, condensación o filtraciones), estás manteniendo el entorno perfecto para que ciertas plagas se instalen y se reproduzcan.
La relación entre humedad y plagas (en simple)
La humedad no “crea” insectos, pero sí crea las condiciones para que sobrevivan mejor. Cuando un inmueble retiene humedad de forma constante, aparecen microambientes oscuros, templados y con agua disponible que facilitan la presencia de plagas.
- Agua constante (condensación, fugas, capilaridad)
- Refugio (grietas, zócalos, huecos, cámaras)
- Materiales debilitados (madera húmeda, yesos blandos)
- Alimento indirecto (hongos, moho, restos orgánicos)
🪳 Cucarachas: cuando el agua manda
Las cucarachas necesitan agua y zonas tranquilas. Por eso aparecen con más frecuencia en cocinas, baños, patios interiores, bajantes, trasteros y sótanos. Si hay humedad persistente, el entorno es estable y la plaga se mantiene.
Señal típica: reaparecen tras fumigar o usar gel, especialmente cerca de fregaderos, lavadoras, termo, bajantes o juntas de azulejos.
🐜 Hormigas: grietas, cimientos y rutas “perfectas”
Muchas especies aprovechan microgrietas y zonas con humedad en muros y suelos. Cuando existe capilaridad o filtración, la porosidad aumenta y se crean rutas de acceso más fáciles desde exterior o patios.
Señal típica: aparecen siempre por la misma junta o esquina del suelo, sobre todo tras lluvia, riegos o en temporadas húmedas.
🪵 Termitas: la humedad debilita la madera
Las termitas (especialmente las subterráneas) prosperan cuando hay humedad en estructuras, zócalos, marcos y puntos de contacto con el suelo. La madera húmeda pierde resistencia y es más vulnerable.
Señal típica: madera “hueca”, polvo fino, pequeños agujeros o zonas abombadas cerca de paredes con humedad.
El error más común: tratar la plaga y dejar la causa
Si se elimina el insecto pero no se corrige la humedad, el entorno sigue siendo favorable. Resultado: la plaga puede volver, o incluso aparecer otra (por ejemplo, tras cortar cucarachas, aumentan hormigas o pececillos de plata).
- Detectar el foco real (condensación, filtración, capilaridad).
- Tratar la plaga de forma efectiva (según especie y nivel).
- Corregir el origen de la humedad para evitar recurrencias.
- Verificar (seguimiento) que el problema se corta de raíz.
La solución integral (plaga + humedad)
El enfoque más eficaz combina control de plagas con control del entorno. Si vuestro sistema Bixos también actúa sobre capilaridad y humedad, aquí es donde marcas la diferencia: no solo “eliminas” el síntoma, sino que reduces el factor que favorece el problema.
¿Sospechas que la humedad está atrayendo bichos en tu casa?
Te ayudamos a identificar si el origen es capilaridad, condensación o filtración y a definir la solución más efectiva.
Consejo: si puedes, envíanos 2–3 fotos y la zona exacta donde aparecen.
Preguntas frecuentes
¿La humedad “crea” plagas?
No. Pero sí crea un entorno favorable (agua, refugio y materiales debilitados) que facilita que se instalen y se reproduzcan.
¿Por qué vuelven después de fumigar?
Porque puede quedar un foco activo (huecos, grietas, bajantes) y, si hay humedad, el entorno sigue siendo ideal para la plaga.
¿Qué humedad se relaciona más con plagas?
Capilaridad en plantas bajas, filtraciones (baños/cocinas/tejados) y condensación en estancias mal ventiladas.
¿Qué necesito para una primera revisión?
Zona donde aparecen, frecuencia, si hay olores/manchas de humedad y 2–3 fotos (zócalos, esquinas, marcos, juntas).

